Recuerdo artístico / Julieta Raga

El esperado debut en el “Salón Variedades” de Santander  (mes de septiembre del año 1912) de la afamada cantante española Julieta Raga (foto) constituyó un éxito. Causó sensación entre la clientela del local por su indudable elegancia y glamuroso “look”, rematado por collares de varias vueltas que lucía como complemento de atractivos trajes. Denominada “eminente y sin rival canzonetista”, de presencia esbelta y voz bien timbrada, Julieta sabía elegir el repertorio más adecuado y presentarse ante el público con ese toque especial que caracteriza a los grandes de la escena. Es decir, dominaba dos factores que son claves para triunfar bajo la luz de los focos. Se subrayaba de ella, entre más virtudes notables, su “exquisita distinción” y aire de “gran lujo”. Julieta Raga fue otra de las artistas que dejaron huella en los animados locales de varietés de la capital de Cantabria.

Recuerdo artístico / Graells

Una de las giras que realizó por España el popular transformista e imitador “Graells” (en la imagen, uno de sus carteles) incluyó Santander, Castro Urdiales y Torrelavega. En Torrelavega actuó en el Teatro Principal en febrero del año 1913, logrando un gran éxito. El público se divirtió a tope. Amadeo F. Graells era un artista de indiscutible calidad, por lo que triunfaba en todos los recintos donde se presentaba. Poseía una capacidad admirable para, cambiando rápidamente de vestuario, convertirse en diversos personajes y emitir fielmente sus “voces”. De manera especial cuando decidía evocar a las estrellas nacionales e internacionales de las varietés. Desplegaba entonces al máximo el abanico de sus cualidades profesionales, igual que al desarrollar la pequeña obra teatral que titulaba “El camarero”. Con razón se le calificó en la prensa como paradigma de “arte sin igual”.

Recuerdo artístico / Blanca Azucena

Otra cupletista española de éxito fue Blanca Azucena (foto), que debutó en el “Salón Pradera” de Santander en octubre de 1910. El cuplé vivía entonces sus momentos de esplendor. Triunfaría aquella artista, entre otros, con el cuplé “¡Cuidado, aviador!” (letra de Adolfo Sánchez Carrere y música del maestro Sanna), en el que cantaba con singular picardía: “La mujer de Blas García, capitán de aviadores, como es guapa y es coqueta tiene mil adoradores. Un teniente de la Armada en su barco la enseña la mar. Y el marido, mientras tanto, sólo piensa en volar y volar. Aviador, no olvides por volar tu amor. Blas, Blas, Blas, si a tu esposa no atiendes algo más… te caerás. La mujer de Blas García y el teniente de la Armada siguen viéndose en el barco sin que Blas sospeche nada. De su esposa Blas no duda y a mi juicio debía de dudar, no por causa de la Armada sino por la que se puede armar”. Este cuplé se hizo, por razones obvias, tan popular que incluso la acreditada revista “Nuevo Mundo” reprodujo la partitura y la letra en uno de sus números junto con la foto de su intérprete (que, por cierto, en otra etapa se anunciaría como “Blanca Azucena y su botones”). Elegante siempre en escena, cantaba y bailaba muy bien.

Recuerdo artístico / Carmen del Villar

Llegó al “Salón Variedades” de Santander en julio del año 1912 la canzonetista Carmen del Villar (foto) dispuesta a demostrar su notable categoría artística y lo consiguió en todas las funciones que protagonizara en aquel recinto (por desgracia, también desaparecido). Además de cantar muy bien y disponer de un repertorio sabiamente elegido, Carmen cuidaba al máximo su aspecto, presentándose ante el público como una profesional de verdadera clase. No en vano, lo hacía avalada por comentarios periodísticos del siguiente perfil: “… cuyo solo nombre atrae en todas partes un público selecto y numeroso”. Quedó demostrado en la capital de Cantabria. Los aplausos fueron unánimes.

Recuerdo artístico / Rigolina

En marzo de 1912 actuó en el “Salón Pradera” de Santander la “bella y elegante transformista” llamada artísticamente “Rigolina” (foto). Su éxito fue, tal y como reflejaba la prensa, “completo”, escuchando en cada función “continuas ovaciones”. La publicidad de “Rigolina” destacaba su “repertorio, extenso y variado, y magnífico decorado pintado por el reputado escenógrafo Sr. Muriel” junto a su “espléndida presentación” y “lujosísimo vestuario”. Pero, sin duda, lo que más llamaba la atención del público y supongo que también entre muchos colegas de profesión, era el siguiente matiz de su promoción en publicaciones especializadas del espectáculo: “Única artista en el mundo que garantiza su éxito, no admitiendo anticipos ni firma de contrato hasta después de debutar”. Y de complemento, este otro: “Trabajo culto y moral, propio para familias”. Por su parte, el periódico madrileño “La correspondencia de España” publicaba el 28 de septiembre de 1910: “Rigolina, transformísta lírica, es uno de los más extraordinarios éxitos de varietés. Su belleza, sus lujosas toilettes, su fino trabajo, traen el visto bueno de los principales teatros de España y del extranjero”.  

Protagonista, el calor


Como estaba anunciado, el calor se ha convertido en protagonista del clima. Siguen los días soleados en Cantabria, que ya recibe turistas y tiene las playas muy concurridas. Esta foto la capté recientemente, a primera hora de la mañana, desde los jardines santanderinos de Piquío.